El sr Buda ha dicho: que no hemos de creer en lo dicho, simplemente porque ha sido dicho; ni en las tradiciones, porque han sido trasmitidas desde la antigüedad; ni en los rumores como tales; ni en los escritos de los sabios, porque ellos lo han escrito; ni en las fantasías que sospechamos nos han sido inspiradas por un deva (es decir una supuesta inspiración espiritual); ni en las deducciones basadas en alguna suposición casual que hemos hecho; ni por lo que parece ser una necesidad analógica; ni por la mera autoridad de nuestros instructores o maestros, sino que hemos de creer cuando lo escrito, la doctrina o lo dicho, está corroborado por nuestra propia razón y conciencia. "Por eso" dice, "les he enseñado a no creer por el sólo hecho de haberlo oído decir; pero cuando crean con toda conciencia, entonces actúen de acuerdo a ello, con plenitud".

29 may. 2010

ADIOS A UN AMIGO.


Desde este blog y como integrantes de la A. P. cerro, queremos sumarnos a las expresiones de dolor ante la perdida física del amigo Gustavo Dalgalarrondo.
Muchos de nosotros no lo conocimos personalmente, pero no nos perdíamos su programa y fue que, a través de este, empezamos a conocerlo a el y a su hermano Adolfo, y el sentir cariño por estas personas vino de forma natural, por eso es que nos atrevemos a llamarlo amigo.
Como no llamar amigo a este ser humano solidario que desprendido de toda pretensión económica hizo lo que mas le gustaba que fue estudiar como autodidacta y no conforme con el conocimiento adquirido junto a su hermano gemelo y compañero de camino Adolfo, decidieron volcar lo aprendido al pueblo. Y en una decisión, compuesta con una gran carga de sensibilidad y buscando los mejores resultados para la sociedad, en lo que a docencia respecta,enfocaron sus esfuerzos en los niños, nada mas bello y mas noble que enseñar entre los niños, entregándose sin condiciones,sin especulaciones, poniendo todo de si y hasta lo poquito de lo que economicamente disponían, para intentar paliar en algo la ignorancia que el sistema produce.
También con sus acciones dejaron en evidencia las miserias presupuestales y carencias que los programas escolares padecen; forjando así la denuncia.
Los Dalgalarrondo acudían con humildad, y para poder maximisar sus esfuerzos , al pedido, a la solicitud de manera publica de todo aquel que pudiera y estuviera dispuesto para ayudarles, que casi siempre se trataba de algún vehículo para poder trasladar sus telescopios a las diferentes escuelitas que visitaban dejando en ellas sus conocimientos sobre el universo.
Vaya para Adolfo, el hermano que queda entre nosotros, un apretado abrazo junto a un eterno agradecimiento por todo lo que hemos recibido. También reconocer que han llevado a la practica diaria, la acción junto al conocimiento, la entrega con su solidaridad, la inversión de tiempo y dinero solo a cambio de verse satisfechos por la tarea cumplida, su humildad reflejada en aquellos momentos que marcábamos mas arriba, redondea lo que desde siempre hemos creído: predicar con el ejemplo debe de ser la brujula que guie a todo aquel que consiente o no, se ha transformado en un conductor de caminos y GUSTAVO lo fue.
Cuatrocientas mil millones de estrellas presencian sin titilar, como un excepcional ser humano, al igual que una gran supernova, se apaga luego de brillar intensamente. Es que se fue con el apuro que lleva la luz, a trescientos mil quilómetros por segundo, quizás, para poder alcanzar y estudiar de cerca, la materia oscura.
También nos enseño que nada se termina, que nada muere que todo cambia, que todo se transforma. HASTA SIEMPRE GUSTAVO DALGALARRONDO.
La direccion que precede es un aporte del compañero Nelson San Martin sumandose asi al homenaje del amigo Gustavo.

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